Continuo mi relato que empecé hace algunos días:
Mi bebé llego a casa, todo estaba listo para recibirlo y acogerlo para brindarle todo lo que él necesitaría. Una semana después de que llegó empecé a notar un brote extraño en su cara, un salpullido, que empezó en la frente, luego dentro de las orejas y alrededor de los ojos, cada día se iba esparciendo más por su cuerpo. Yo me angustié mucho, pero todos me decían que era normal, “es alergia al calor, les da a casi todos los niños, debe ser que lo está arropando mucho…” (sin embargo, yo pensaba que no era así, yo no lo abrigaba en extremo). Por esos días consulte al pediatra y me dijo “es miliaria, o milium, Es una situación frecuente en los pequeños porque se les taponan los conductos sudoríparos. Esto lleva al brote que aparece en cara, y a veces se extiende hacia la espalda. El tratamiento es: nada. Va pasando; hidratar la piel, con cualquier crema que hidrate la piel (de esas de Johnson y Johnson), tratar de mantener lo menos abrigado posible (cuando se pueda, claro está según el clima)”.

