creo que todo empezó desde el hombre que elegí como mi pareja para toda la vida (eso espero yo), su antecedente de rinitis, y nuestra mezcla de ADN, la herencia que juega un papel fundamental en este surgir de las alergias.
Fue un noviazgo lindo, de cuatro años...mucho para mi gusto (pero bueno eso es de otro blog), nos casamos en Bogotá y a los tres meses llego a este mundo Rufo, sí nuestro perro....HAY como me pesa!!! el pobre ha tenido unos altibajos de amor terribles, en un tiempo lo responsabilicé de las alergias de mi hijo (y por supuesto ya no lo quería tanto) y todavía no lo descarto por completo. Bueno, él llego a nuestras vidas por mi genial idea de "aprender a ser padres", lloraba y se despertaba cada dos horas en la noche, eso si es masoquismo, pero era una ternurita (ahora cada vez que se rasca es para mi una tortura!! solo pienso en las células y el pelo volando por todas partes).